EL SUICIDIO SE CONVIRTIÓ EN LA PRINCIPAL CAUSA DE MUERTE EN ADOLESCENTES Y JÓVENES ADULTOS EN ARGENTINA
Entre Barrios SaltaUn alarmante panorama sobre la salud mental y la mortalidad juvenil en la República Argentina fue puesto en evidencia a través de un informe de Chequeado basado en los últimos datos epidemiológicos del Ministerio de Salud de la Nación. De acuerdo con los registros oficiales de defunción, el suicidio se consolidó como la principal causa de muerte externa entre la población de adolescentes y jóvenes adultos de 15 a 24 años en el país, superando históricamente a los fallecimientos derivados de siniestros viales y hechos de violencia interpersonal en dicha franja etaria.

​Las estadísticas publicadas revelan una tendencia crítica en la matriz de mortalidad joven, registrando cientos de fallecimientos anuales por lesiones autoinfligidas en las distintas provincias argentinas. Según las mediciones consolidadas por la Dirección de Estadística e Información de Salud (DEIS), más de 3.000 personas se quitan la vida por año en todo el territorio nacional, de las cuales casi la mitad corresponden a personas menores de 30 años. El fenómeno presenta además una marcada disparidad de género: por cada mujer que muere por esta causa, se contabilizan aproximadamente tres varones, una brecha que preocupa de manera particular a los especialistas del sector.
​Frente a la gravedad de este escenario sociosanitario, la aplicación efectiva de la Ley Nacional de Prevención del Suicidio N° 27.130 cobró un rol central en los debates parlamentarios y en las agendas de las carteras sanitarias de las 24 jurisdicciones del país. Organizaciones no gubernamentales, sociedades de pediatría y profesionales del ámbito de la psicología advierten que la falta de financiamiento adecuado, la escasez de dispositivos territoriales de abordaje temprano y la sobrecarga en las guardias hospitalarias de salud mental representan severas barreras para contener las crisis emocionales en etapas previas.
​Especialistas e investigadores remarcan que el suicidio es una problemática compleja y multicausal que requiere intervenciones comunitarias, articulación escolar y redes de contención familiar desprovistas de estigmas sociales. Entre los factores de riesgo identificados en los estudios poblacionales se destacan el aislamiento social, los cuadros depresivos no diagnosticados, el consumo problemático de sustancias, el acoso escolar y las dificultades socioeconómicas que impactan directamente en las expectativas de futuro de los jóvenes en los barrios más vulnerables.
​Desde la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (SEDRONAR) y las autoridades sanitarias recuerdan la importancia de mantener activas las líneas de atención gratuitas, como la Línea 135 o el 0800-999-0091 de Asistencia en Salud Mental. Los expertos reiteran a la sociedad la necesidad de prestar atención a las señales de alerta, escuchar sin juzgar y acudir de inmediato a los centros de salud primaria o instituciones especializadas ante la detección de conductas de retraimiento o ideación autodestructiva.
